Finde - peli - facu
Por Ester Brafa
-El finde estuvo bueno.
-Fede y Meli se lo pasan viendo pelis.
-Euge está en la facu y Romi piensa en las vaca.
Así hablamos, las palabras no salen completas de la boca, una fuerza desconocida parece diluirlas en algún fluido corporal o una red espacial.
¿Qué se pierde cuando hablamos a medias?
¿Se pierde algo?
La conversación ha pasado a ser un hábito de otra época y hay una invasión de expresiones intraducibles.
-Y nada...
-Olvidate...
-Nada, eso, todo bien, olvidate...
La argumentación es algo en peligro de extinción, es más fácil la calificación: imbécil, enfermo, mandril, ignorante, degenerado o ingenuo, purista, simplista.
Todos calificativos, nunca un argumento. La repetición de consignas ha reemplazado el ejercicio del pensamiento, el análisis, la abstracción. Estamos siempre listos para hablar del mensajero, nunca del mensaje.
Cuando la argumentación es reemplazada por la adjetivación es una tragedia porque nos impide el pensamiento, la posibilidad de conocer, de ver algo más.
Lo humano es lo contrario a la consigna, es lo imprevisto, lo inaudito o sea lo no escuchado.
Y para ayudarnos en eso, como siempre, el arte.
La creación es ir y volver, es la libertad del error, la duda, jugar con otras palabras, abandonar las consignas, nacer las ideas.
Cuando todo se reduce junto al tamaño del teléfono y todas las preguntas tienen respuestas ahí adentro, que nuestra búsqueda no se reduzca. Después de todo Martin Luther King no dijo "tengo un plan", dijo "tengo un sueño ".